Aunque ya no ocupa titulares ni listas oficiales,
aunque fue borrado del registro de enfermedades notificables,
el virus de la necrosis pancreática infecciosa (IPNV) no ha desaparecido.
Existe y Persiste.
Silencioso, resistente, esquivo.
Se oculta en las aguas del sur de Chile,
se reactiva en momentos de estrés,
viaja en los huevos, en los peces, en los errores humanos.
No necesita permiso para existir.
No se inmuta ante decretos ni protocolos.
Este nuevo estudio, publicado hoy en Journal of Fish Diseases, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jfd.70047
confirma su vigencia:
✔️ Presente en más de 20 centros de cultivo.
✔️ Capaz de causar brotes con más de 125.000 peces muertos.
✔️ Con secuencias genéticas idénticas en regiones distantes.
✔️ Y con una diversidad genética que desafía los métodos diagnósticos más usados.
A través de la secuenciación del gen VP2 y múltiples técnicas de detección,
descubrimos su verdadero rostro:
dos genogrupos dominantes,
Tres especies de salmones afectadas,
y una realidad común:
el IPNV sigue ahí.
🌊 Este virus no se fue. No se extinguió.
No acató la decisión de la OIE en el 2005.
No entiende de burocracia ni de listas. Aunque en Chile solo se vigile de forma pasiva.
🔬 Este estudio nos recuerda que los virus no desaparecen por decreto.
Persisten.
Como toda forma de vida que sabe adaptarse al olvido.
🔬 Viral Manifesto: IPNV Persists
Though it no longer makes headlines or official lists,
though it was erased from the register of notifiable diseases,
the Infectious Pancreatic Necrosis Virus (IPNV) has not disappeared.
It exists—and it persists.
Silent, resilient, elusive.
It hides in the waters of southern Chile,
reactivates in times of stress,
travels through eggs, fish, and human error.
It doesn’t ask permission to exist.
It remains unmoved by decrees or protocols.
This new study, published today in Journal of Fish Diseases, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jfd.70047
confirms its enduring presence:
✔️ Found in over 20 farming centers.
✔️ Capable of triggering outbreaks with over 125,000 fish dead.
✔️ With identical genetic sequences in distant regions.
✔️ And a genetic diversity that challenges the most common diagnostic methods.
Through VP2 gene sequencing and multiple detection techniques,
we unveiled its true face:
two dominant genogroups,
Three affected salmonid species,
and one shared reality:
IPNV is still here.
🌊 This virus never left. It did not go extinct.
It didn’t obey the OIE’s 2005 decision.
It knows nothing of bureaucracy or lists—even though in Chile, it is only passively monitored.
🔬 This study reminds us that viruses don’t disappear by decree.
They persist
like all forms of life that know how to adapt to being forgotten.

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